Seguro de salud modular, EPS o ambos
Contratar un seguro de salud es una decisión clave que debe adaptarse a las necesidades específicas de cada persona o familia. Por ello, es fundamental entender en qué situaciones conviene elegir un seguro de salud modular, una EPS (Entidad Prestadora de Salud) o una combinación de ambos.
» Evalúa con cuidado para elegir entre un seguro de salud modular, una EPS o la combinación perfecta. «
¿Qué es un seguro de salud modular?
Un seguro de salud modular es un plan de salud privado contratado en una compañía de seguros que se adapta a las necesidades del asegurado, permitiendo seleccionar diferentes módulos que cubren diversas áreas de la salud, como hospitalización, consultas médicas o medicamentos. Es ideal para personas que buscan flexibilidad y personalización en su cobertura.
Cuándo contratarlo:
- Si deseas una cobertura personalizada, eligiendo los módulos que mejor se adapten a tus necesidades.
- Si tienes condiciones preexistentes y necesitas un plan más específico.
- Si prefieres una red de atención que sea diferente a la de una EPS convencional.
- Si deseas atenderte en el extranjero.
Beneficios:
- Flexibilidad.
- Amplitud de coberturas, como hospitalización, consultas médicas, y cirugía.
- Generalmente, acceso a atención en clínicas privadas y con mayores sumas aseguradas

¿Qué es una EPS?
Una EPS es una entidad que administra el régimen de salud en nuestro país, ofreciendo servicios de salud a sus afiliados. Las EPS suelen tener una cobertura básica y son adecuadas para quienes buscan una cobertura general y acceso a servicios médicos. Pueden acceder trabajadores en planilla que vienen aportando a ESSALUD y sus derechohabientes.
Cuándo contratarla:
- Si buscas una opción más económica.
- Si ya eres parte del régimen de salud pública.
Beneficios:
- Cobertura básica y esencial para la salud.
- Red de atención en las principales clínicas, según convenio de cada EPS
- No se tiene periodos de espera.
¿Cuándo contratar ambos?
Contratar ambos productos (EPS y seguro privado), te aseguras de tener acceso a una cobertura de salud integral. Además, si no tienes que hacer uso frecuente del seguro privado, tu siniestralidad (es decir, los gastos asociados a los siniestros o enfermedades cubiertas) será menor, lo que es positivo si tienes un seguro de salud con un historial sin grandes reclamaciones.
Beneficios adicionales:
- Reducción de costos: En caso de necesitar un servicio que no cubre la EPS, el seguro privado puede reducir tu carga financiera.
- Acceso a mejores opciones de tratamiento: El seguro privado te da acceso a tratamientos o atención más rápida y personalizada.
- Siniestralidad baja: Al usar la EPS para los servicios básicos y el seguro privado solo en situaciones necesarias, tu siniestralidad será menor, lo cual podría resultar en primas más bajas a largo plazo.
Es importante que revises las condiciones de ambos seguros para entender cómo se complementan entre sí y evitar duplicación de coberturas. Además, verifica las restricciones de cada uno y qué servicios específicos cubren
Optar por ambos productos (EPS y seguro privado) te garantiza una cobertura de salud integral y beneficios clave. Además, al no utilizar el seguro privado con frecuencia, tu siniestralidad (los gastos asociados a siniestros o enfermedades cubiertas) se mantendrá baja, lo cual es positivo para mantener primas más competitivas si tu historial no presenta montos altos en reclamaciones.
Beneficios principales:
- Optimización de costos: Si la EPS no cubre ciertos servicios, el seguro privado puede reducir significativamente tu carga financiera.
- Mejor atención médica: El seguro privado te brinda acceso a tratamientos más rápidos, personalizados y de alta calidad.
- Siniestralidad controlada: Al usar la EPS para necesidades básicas y el seguro privado solo en casos específicos, podrías disfrutar de primas más bajas a largo plazo.
Es fundamental revisar las condiciones de ambos seguros para entender cómo se complementan y evitar coberturas duplicadas. Asegúrate también de conocer las restricciones y los servicios específicos que cada uno incluye para tomar decisiones informadas y maximizar sus beneficios.
Definiciones importantes en seguros de salud:
Período de Espera:
El período de espera es el tiempo que debes esperar después de contratar el seguro de salud antes de que puedas utilizar algunos servicios cubiertos por la póliza.
- Ejemplo: Si te enfermas durante el período de espera, no podrás usar el seguro para cubrir tus gastos médicos.
Período de Carencia:
El período de carencia es similar al período de espera, pero se refiere a un tiempo que debes esperar para acceder a servicios específicos. A diferencia del período de espera, este se refiere a servicios específicos como maternidad, cirugías, entre otros, después de haber contratado la póliza.
- Ejemplo: Si contratas un seguro para maternidad, podrías tener que esperar un período determinado antes de tener cobertura.
Otro ejemplo podría ser el caso de trasplante de médula ósea, que generalmente debe pasar 24 meses para tener cobertura para dicha operación.

Período de latencia
El periodo de latencia es el tiempo en el que se puede acceder a servicios médicos después de que finaliza el contrato de seguro. Este periodo es una cobertura especial que se aplica en caso de desempleo o suspensión de labores.
En resumen
- Si necesitas flexibilidad y cobertura adicional o deseas atención en el extranjero, el seguro modular es tu mejor opción.
- Si buscas una opción más económica y básica, la EPS será suficiente.
- Si deseas lo mejor de ambos mundos, combinar EPS con un seguro modular te dará acceso a una cobertura más completa y amplia. Además, si un trabajador es despedido o renuncia a la empresa, tendrá el respaldo de su seguro modular.
Tu elección debe depender de tus necesidades personales de salud, tus proyecciones financieras y el tipo de servicios médicos que prefieres o requieres.
Si necesitas orientación para tomar una decisión informada, estamos aquí para ayudarte a encontrar la solución que más te beneficie. ¡Contáctanos y hablemos!